Líquidos de 10 ml vs longfill: cuál te conviene tras la tasa

líquidos de 10 ml vs longfill — comparativa de formatos de vapeo tras la tasa

Si vapeas con líquidos de 10 ml de los de toda la vida, seguro que has visto los aromas longfill al lado en la tienda y te has preguntado: “esto qué es, y ¿me ahorro algo si me paso?”. Tras la tasa del vapeo, la comparación entre líquidos de 10 ml vs longfill ha cambiado bastante, y la respuesta corta es que depende de cuánto vapees y de cuánto lío estés dispuesto a montar. Te lo cuento sin cuentas imposibles, aclarando antes qué es cada cosa, y te digo también cuándo lo que de verdad te conviene es ninguno de los dos.

Qué es cada cosa (y por qué los nombres despistan)

Antes de comparar precios, lo importante —sobre todo si llevas poco vapeando—: todo lo que viene a continuación es líquido para vapear. Tanto un líquido de 10 ml como un longfill acaban siendo lo mismo —glicerina vegetal (VG), propilenglicol (PG), aroma y, normalmente, nicotina—; lo que cambia es cuánto trabajo de montaje te ahorra cada formato y, como verás, también cuánto impuesto acaba pagando cada uno.

  • Líquido de 10 ml (ya preparado): el e-líquido completo —base + aroma + nicotina— en un botecito de 10 ml, listo para echarlo en el equipo y vapear. Es el formato estándar cuando lleva nicotina: por la normativa europea no se venden frascos más grandes con nicotina ya mezclada. Esfuerzo cero. Los tienes en líquidos (más de 800) y, si vapeas con nicotina clásica, en líquidos con nicotina de base libre.
  • Aroma longfill: el aroma concentrado, diluido en 100 % PG (no en VG), dentro de una botella grande (60 ml, a veces 120) con casi todo el espacio vacío. Tú lo rellenas hasta arriba con glicerina vegetal (VG) y, si quieres nicotina, le añades antes un nicokit; agitas, dejas macerar unos días y tienes 60-120 ml de tu líquido. La tendencia de los últimos aromas que entran al catálogo es justo esa: cada vez más concentrados y en menos cantidad —hay longfills de 2,5, 4 u 8 ml de aroma en un bote de 30 ml, o de 5-10 ml en uno de 60—, precisamente para que el grueso de lo que acabas vapeando sea la VG que pones tú. Más trabajo, mucho más barato por mililitro (ahora verás por qué). Más de 1.200 aromas en longfill.
  • Mini longfill: el longfill en formato pequeño (botellas de unos 30 ml), pensado para quien aún no quiere meterse en alquimia o solo quiere un lote pequeño. Los más cómodos —los que verás etiquetados como flashfill— ya vienen con el aroma diluido a la concentración de uso (PG/VG 50/50): solo le añades un nicokit si quieres nicotina, agitas y a vapear, sin tocar nada de base. El resto son aromas concentrados en miniatura que rellenas igual que un longfill grande pero a menor escala. En conjunto, es el escalón intermedio entre el líquido de 10 ml y el longfill grande. Los tienes en mini longfill.

Y un aviso, que con tanta “base” por medio es fácil liarse: no es lo mismo un líquido con nicotina de base libre que una base a secas.

  • Un líquido con nicotina de base libre es un e-líquido terminado, listo para vapear, que lleva nicotina del tipo clásico (free-base, por oposición a las sales de nicotina, más suaves y pensadas para pods). Es producto acabado: lo abres y lo usas. Lo tienes en líquidos con nicotina de base libre.
  • Una base es la materia prima de la alquimia: glicerina vegetal (VG) o propilenglicol (PG). Y aquí está el detalle desde que entró el impuesto: las bases ya no se venden mezcladas (no hay un bote de “50/50” completo) ni con nicotina, porque eso sí tributaría. Se venden sueltas —en 100 % PG o en 100 % VG, sin nicotina—, y eres tú quien las combina al ratio que quieras (o usa solo VG) al rellenar tu longfill. Esa mezcla que haces en casa no pasa por el impuesto. Las tienes en bases.

O sea: “nicotina de base libre” es un tipo de nicotina que viene en un líquido ya hecho; una “base” es el líquido neutro de alquimia, suelto. Comparten la palabra “base” y poco más.

El mapa en una frase: el líquido de 10 ml es “abrir y vapear”, el mini longfill (flashfill) es “añade solo la nicotina” y el longfill grande es “monta tú el sabor en grande”. Todo es líquido para vapear; lo que cambia es cuánto te lo dan hecho y, en consecuencia, cuánto cuesta el mililitro.

La tasa cambió la cuenta: dónde te pega y dónde no

La tasa del vapeo —un impuesto especial que gestiona la Agencia Tributaria— grava los líquidos para cigarrillo electrónico, y eso —a efectos prácticos— incluye cualquier producto que lleve nicotina, aroma o la base completa de propilenglicol y glicerina (PG/VG). La palabra clave es “completa”: la glicerina vegetal (VG) sola, como ingrediente, no tributa. De ahí sale toda la jugada del catálogo post-tasa:

  • Un líquido de 10 ml ya hecho lleva base + aroma + nicotina, todo junto: paga tasa por esos 10 ml enteros, y al tipo de los productos con nicotina, que es el más alto. La carga absoluta es pequeña —son 10 ml—, pero por mililitro la pagas entera.
  • Un aroma longfill se vende como aroma concentrado en 100 % PG, no en VG: paga tasa solo por ese poquito de líquido (a veces 2,5-8 ml; los más grandes, 24-30 ml). Cuando tú lo rellenas, lo haces con VG pura, que como ingrediente no lleva impuesto. Resultado: en una botella de 60 ml de líquido final solo han tributado los pocos ml del aroma; el resto, la VG que añadiste, no. Por eso es el formato que más ha crecido tras la tasa —y por eso los aromas nuevos vienen cada vez más concentrados y en menos cantidad: cuanto menos volumen del aroma, menos tributa y más barato te sale el mililitro final.
  • Un mini longfill en su versión flashfill ya trae la base puesta (50/50 PG/VG), así que tributa por su volumen completo (esos ~20-30 ml), pero al tipo de los productos sin nicotina (la nicotina la añades tú después con el nicokit). Sale algo más caro por mililitro que un longfill grande, pero te ahorras toda la alquimia.
  • Una base ya mezclada (PG y VG combinados en un mismo bote) o una base con nicotina también sería un líquido gravado. Por eso desde el impuesto las bases se venden sueltas: en 100 % PG o en 100 % VG, y sin nicotina. Tú las combinas en casa al ratio que quieras (o usas solo VG), y esa mezcla que haces tú no pasa por el impuesto. Es la otra cara de la jugada del longfill: aroma concentrado en 100 % PG + VG suelta = lo mínimo posible pasando por el impuesto.
  • Y un shortfill (los frascos grandes de 50/100 ml con base y aroma ya mezclados, sin nicotina) tributa sobre los 50/100 ml enteros. Esa es la razón de que medio sector —nosotros incluidos— los esté descatalogando: el margen ya no salía. El longfill es, básicamente, el shortfill que sí esquiva la tasa.

Y si quieres el marco legal completo —los tipos del impuesto, los límites de nicotina y envases y qué cambiará con la futura ley antitabaco—, lo tienes en nuestra guía de la normativa del vapeo en España.

Si quieres ver cómo se rellena, se nicotina y se macera un longfill paso a paso, lo tienes en la guía de longfill y mini longfill.

Cuál te sale a cuenta según lo que vapeas

No hay un ganador absoluto: depende de cuánto vapees y de cuánto lío estés dispuesto a montar. Esto es lo que recomiendo según el caso:

  • Acabas de empezar, o vapeas poco, o no te quieres complicar → líquido de 10 ml ya hecho, sin más. O un mini longfill si quieres tirar más tiempo sin comprar (los flashfill ya traen la base puesta, tú solo le metes el nicokit). La alquimia ya vendrá si te apetece.
  • Vapeas a diario y quieres ahorrar de verdad → aroma longfill + VG (+ nicokit si quieres nicotina). El precio por mililitro cae claramente —el grueso del líquido es la VG que añadiste, que no paga tasa—, a cambio de unos minutos rellenando y de unos días de maceración. Si vapeas todos los días, lo amortizas el primer mes de sobra.
  • Quieres más cantidad que un bote de 10 ml pero sin ponerte a hacer alquimia → mini longfill, en concreto un flashfill: aroma y base ya puestos, tú solo añades la nicotina. El punto intermedio entre comodidad y precio.
  • Estás bajando de nicotina poco a poco (para acabar dejándolo) → longfill o mini longfill + nicokit, que ahí controlas tú el mg/ml exacto de cada tanda. Un líquido de 10 ml viene “casi hecho” y afinar la nicotina con precisión es más engorroso.

En tabla rápida:

Si… Te conviene
Acabas de empezar / cero esfuerzo / vapeas poco Líquido de 10 ml ya hecho
Quieres más cantidad pero sin alquimia (solo añadir nicotina) Mini longfill / flashfill + nicokit
Vapeas a diario y quieres ahorrar de verdad Aroma longfill + VG (+ nicokit)
Quieres bajar de nicotina con precisión Longfill o mini longfill + nicokit

Lo que casi nadie mete en la cuenta

Cuando comparas líquidos de 10 ml vs longfill hay cosas que casi nunca entran en el cálculo y que pueden darle la vuelta:

  1. El tiempo de maceración: el longfill no es solo rellenar —hay que dejarlo reposar, días y a veces un par de semanas con los tabacos—. Si quieres un sabor concreto y lo quieres hoy, el 10 ml lo tienes ya hecho. (El mini longfill, al venir ya mezclado, macera mucho menos o nada.)
  2. Caducidad y oxidación: un botecito de 10 ml lo terminas pronto y lo vapeas fresco. Una botella grande que rellenas y dejas a medias durante meses pierde aroma y la nicotina se oxida un poco (más oscura, sabor más áspero).
  3. Costes “invisibles”: jeringas, la VG, el nicokit y tu tiempo. Si solo vas a hacer una tanda al mes, montar el “kit de alquimia” puede no compensarte; ahí el 10 ml —o un mini longfill— te quita el lío.
  4. El error de medir mal la nicotina: un golpe de nicokit pasado no solo te arruina el sabor, te puede obligar a tirar líquido (y dinero). Por eso, para empezar, conviene ir a botes pequeños o directamente a líquido ya hecho.

Y la seguridad básica con nicotina, que no es opcional: guantes, jeringa graduada, fuera del alcance de los niños y en sitio fresco y oscuro. Si todo esto te da pereza, es una buena señal de que tu formato es el de “ya hecho”. Para mezclar bien tienes la guía de alquimia, y para no liarte con los mg/ml, la tabla de nicokits y este repaso a las formas de usar nicokits y boosters.

En resumen: qué le digo yo a quien me pregunta en el chat

Te lo cuento como se lo cuento en la atención al cliente, que es donde más me toca esta pregunta. ¿Acabas de empezar o no te quieres complicar? → líquido de 10 ml ya hecho, o un flashfill (mini longfill ya a 50/50) si quieres tirar más tiempo sin comprar: solo le metes el nicokit y a vapear. ¿Vapeas a diario y quieres que el bote te cunda y te cueste menos? → longfill grande, sí o sí: rellenas con VG —que no paga tasa— y de paso aprovechas para ir variando de sabores. ¿Estás bajando de nicotina? → longfill o mini longfill + nicokit, que ahí controlas tú los mg. Y si quieres lo mejor de los dos mundos, ten un longfill macerando para el día a día y un par de líquidos de 10 ml ya hechos para los caprichos o las urgencias.

Para comparar tú mismo, lo más rápido es entrar en las categorías y mirar precio y mililitros finales: líquidos (más de 800 en formato 10 ml), líquidos con nicotina de base libre si vapeas con nicotina clásica, aromas longfill (más de 1.200) y mini longfill. En dos minutos ves qué te encaja.

Y si te quedas con dudas con tu equipo o tu nivel de nicotina, escríbenos por el chat: el equipo te orienta según lo que vapees, sin venderte humo. Envío en 24h en península (2-4 días a Baleares) y envío gratis a partir de 35€.

Preguntas frecuentes: líquidos de 10 ml vs longfill

Por mililitro, el longfill, y por bastante: el aroma viene concentrado en 100 % PG y tú lo rellenas con VG pura, que como ingrediente no lleva impuesto, así que la tasa solo grava ese poquito de aroma y no el bote entero. El líquido de 10 ml gana en comodidad (cero esfuerzo, sin maceración), no en precio. El mini longfill queda en medio: algo más barato que el 10 ml por ml, pero sin tanta diferencia como el longfill grande, porque al traer ya la base sí tributa por su volumen completo.
Un longfill es el aroma concentrado, diluido en 100 % PG, dentro de una botella grande con casi todo el espacio vacío; tú lo rellenas con VG (y un nicokit si quieres nicotina), agitas y dejas macerar. Un líquido de 10 ml ya viene completo —base + aroma + nicotina— y listo para vapear. Uno es “hazlo tú”, el otro es “ya está hecho”. El mini longfill es la versión pequeña; en su variante flashfill (PG/VG 50/50) ya trae la base puesta y solo le añades la nicotina.
No, y es la confusión más típica. Un líquido con nicotina de base libre es un e-líquido ya hecho, listo para vapear, con nicotina del tipo clásico (free-base, frente a las sales de nicotina, más suaves y para pods). Una “base” es la materia prima de la alquimia: glicerina vegetal (VG) o propilenglicol (PG) suelto —desde el impuesto ya no se venden mezcladas ni con nicotina, justo para no tributar; tú las combinas en casa—. Uno es producto acabado; la otra es ingrediente.
Cuando quieres una cantidad mayor que un bote de 10 ml pero sin ponerte a mezclar base. Los más cómodos son los que verás como flashfill: vienen ya a la concentración de uso (PG/VG 50/50) en una botella de unos 30 ml; tú solo le añades un nicokit si quieres nicotina, agitas y a vapear. Es el “longfill fácil” para quien aún no quiere meterse en alquimia.
Si lo haces antes de las 17h de lunes a viernes, sale del almacén el mismo día. La mayoría de pedidos llega en 24h en península y en 2-4 días a Baleares (solo enviamos a península y Baleares). Envío gratis a partir de 35€.

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