Las bolsas de nicotina son pouches que se colocan entre labio y encía: liberan nicotina por la mucosa sin humo, sin vapor y sin olor. Útiles en avión, oficina o sitios donde no puedes vapear. Las marcas que más se mueven: Velo, 77 y Jolt.Leer másMostrar menos
18 bolsas · 100% originales · envío en 24 h
Comprar bolsas de nicotina pouches con envío en 24 h
Las bolsas de nicotina (también conocidas como pouches o snus blanco) son bolsitas pequeñas de celulosa o fibra vegetal que contienen nicotina, aromas y saborizantes, sin tabaco. Se colocan entre el labio y la encía, y la nicotina se libera de forma gradual a lo largo de 20-40 minutos. No producen humo ni vapor, no huelen, no manchan los dientes y son completamente discretas: nadie las nota si no se lo cuentas.
Cuántos mg de nicotina lleva cada pouch
Los pouches de nicotina se clasifican por intensidad en mg por bolsita (mg/pouch), no por concentración en líquido como los vapers. Los rangos habituales son: suave (3-6 mg), medio (6-10 mg), fuerte (10-16 mg) y extra fuerte (>16 mg). Para empezar, lo habitual es un formato medio (6-10 mg) equivalente aproximadamente a un cigarrillo. Si vienes de fumar un paquete al día, los fuertes encajan mejor. Los extra fuertes (tipo Killa o Pablo) van dirigidos a usuarios con tolerancia muy alta.
Cuándo usar bolsas de nicotina en vez de vapear
Las bolsas de nicotina encajan en los momentos en los que vapear no es cómodo o directamente no se puede: vuelos largos, reuniones, oficinas, sitios cerrados sin zona fumador, viajes en coche con niños, o simplemente cuando buscas algo sin humo ni olor. Muchos usuarios las combinan con el vape: el vaper cubre el grueso del día y las bolsas cubren los huecos donde el vape es incómodo o poco discreto. Al no llevar combustión ni vapor, el riesgo respiratorio asociado al humo y al vapor no aplica, aunque la nicotina sigue siendo adictiva. Y si prefieres un formato que se lleve entre los dientes en lugar de bajo el labio, también tienes los palillos de nicotina, otra alternativa de nicotina sin humo.
Son bolsitas sin tabaco que se colocan entre el labio y la encía y liberan nicotina poco a poco, sin humo ni vapor. Son discretas, no manchan los dientes como el tabaco y se pueden usar donde no se puede fumar ni vapear. Se desechan tras el uso.
Varía mucho por marca e intensidad: las hay suaves y fuertes, con los mg por bolsa indicados en cada ficha. Si empiezas o vienes de fumar poco, elige una intensidad baja; sube solo si te quedas corto.
Entre 20 y 60 minutos según la marca y tu preferencia. Notarás un ligero cosquilleo al principio, que es normal. No se mastica ni se traga: se mantiene en su sitio y se desecha al terminar.
Al no haber combustión, evitan el alquitrán y el humo del tabaco, que son los principales responsables del daño de fumar. No son inofensivas (contienen nicotina, que es adictiva), pero para un fumador suponen una alternativa sin humo. No están indicadas para no fumadores ni menores.
Se puede, pero ojo con la dosis total de nicotina: combinar varias fuentes puede provocar mareo, náuseas o dolor de cabeza por exceso. Si las usas como apoyo (por ejemplo, donde no puedes vapear), ajusta el resto para no pasarte.